El modelo de negocio de CMI Capital implica una interacción constante con grupos de interés que influyen directa o indirectamente en sus operaciones y decisiones de inversión. La gestión activa de estas relaciones permite anticipar riesgos, identificar oportunidades y fortalecer la viabilidad social y operativa de los proyectos, componentes directamente vinculados a la resiliencia del portafolio. El relacionamiento se articula a través de mecanismos formales de diálogo y participación, diseñados para recoger, analizar e integrar las expectativas de los grupos de interés en la toma de decisiones, manteniendo una visión informada del entorno.